Hacienda propone bajar la tasa corporativa de 27% a 23% en cuatro años para reactivar la inversión, pero expertos apuntan a riesgos fiscales, además de una inclinación desmedida hacia los grandes capitales. Los detractores, en el oficialismo y también en la oposición, argumentan que el beneficio se concentra en los grandes capitales, dejando en un segundo plano una redistribución más equitativa y profundizando la brecha de ingresos al reintegrar totalmente el sistema tributario.
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