Reducción gradual del tributo a las empresas, de 27% a 23%, es la iniciativa mejor evaluada, junto con la invariabilidad tributaria para los grandes proyectos, por su efecto en la reactivación de la economía. En cambio, el retorno de fondos desde el extranjero causa reparos, por recompensar el incumplimiento, y la exención de contribuciones a los mayores de 65 años abre dudas por la compensación fiscal.
El Mercurio