Hoy, el sistema permite que un socio de una empresa descuente en sus impuestos personales hasta un 65% de lo tributado por su compañía. La propuesta original del Ejecutivo es restituir que se pueda utilizar un 100% de lo pagado como un crédito contra los impuestos finales. Y aunque no hay consenso entre los especialistas del mundo tributario sobre cómo ajustar la reintegración para evitar un impacto relevante sobre la recaudación tributaria -que el gobierno anterior cuantificó en US$ 800 millones al año, un 0,27% del PIB-, sí hay fórmulas para hacerlo factible.
Diario Financiero