Por iniciativa del senador de derecha Rodolfo Carter y del senador del Frente Amplio Diego Ibáñez, y con el voto unánime de figuras del Socialismo Democrático como las senadoras Paulina Vodanovic y Daniela Cicardini, se aprobó un artículo que crea un crédito tributario de hasta 150 UTM para que las empresas financien tratamientos de enfermedades catastróficas a sus trabajadores o cargas directas, imputándolo directamente contra el Impuesto de Primera Categoría. “(…) la norma introduce una visión profundamente liberal e inequitativa de la salud, disfrazada de beneficio social, representando un retroceso en la postura que la centroizquierda ha impulsado sobre el derecho a la salud en nuestra historia reciente.” En lugar de sentarse a diseñar reformas estructurales que inyecten recursos de manera equitativa y eficiente al sistema público (…) se optó por una vía rápida que segmenta aún más a los chilenos entre trabajadores de primera y segunda categoría. ”
El Mercurio